TORRE ATALAYA DE LA TORRETA

La torre vigía de La Torreta se construye a fines del siglo XIV a instancias de la reina Sibilia de Forcia, señora de Elda. El rey aragonés Pedro IV el Ceremonioso dispuso, el 15 de diciembre de 1386, la creación de un servicio de vigilancia y aduana de dos hombres en la torre construida poco antes en el paso montañoso de la entonces sierra del Portitxol, hoy sierra de la Torreta. El monumento, Bien de Interés Cultural, se edificó en una zona insegura, afectada por incursiones y escaramuzas periódicas, para mantener la seguridad en el camino entre Elda y Sax y, de manera secundaria, en el camino de la Noguera, que se dirigía hacia Petrer.

Este carácter fronterizo entre Castilla y Aragón forma parte esencial de la torre, que, además, sirvió para proteger la zona de las incursiones musulmanas desde el reino nazarí de Granada. Desde el monumento se pueden divisar los castillos de Elda y Petrer, por un lado, y de Villena y Sax, por el otro.

La torre, la única con estas características que se conserva en el valle de Elda, continuó en uso durante la Edad Media y parte de la época moderna. Con posterioridad, fue utilizada ocasionalmente por su valor estratégico y militar durante la Guerra de Sucesión (siglo XVIII), la Guerra de la Independencia y posiblemente las Guerras Carlistas (siglo XIX), hasta su definitivo abandono. Algunas fotografías del siglo pasado nos informan de una altura mínima aproximada de 6 metros, que es la que alcanza tras su restauración en 2010.

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