2- DE ARTESANOS A PROFESIONALES
ELDA, CULTURA DEL CALZADO
La desecación de la Laguna de Villena a principios del s.XIX y la consiguiente salinización de las aguas del Vinalopó supuso la crisis para la agricultura de Elda. Surgieron en aquel momento los zapateros de silla: artesanos que trabajaban el zapato de piel hecho a medida y lo vendían en los pueblos vecinos. A mediados de siglo, con la creación de la máquina de coser y la llegada del ferrocarril, la actividad recibió un gran impulso, con el surgimiento de talleres y la aparición de la figura de las aparadoras.
MONUMENTO AL ZAPATERO
Situada junto a la Plaza de los Trabajadores del Calzado, se trata de una obra realizada por Alejandro Pérez Verdú en 1998. Sobre un gran pedestal, encontramos esculpidos elementos figurativos y alegóricos, como la leyenda “Elda al zapatero”, el escudo de la ciudad y las manos de un cortador y de una aparadora, dos de los oficios más significativos de esta industria. En la parte superior encontramos al maestro zapatero, con sus herramientas y utensilios tradicionales, auxiliado por el joven aprendiz.
MONUMENTO A LA APARADORA
Obra de Sócrates de la Encarnación, fue inaugurada en 2003 por Carmen Cervera tras su nombramiento como “Mejor Calzada de España”, acompañada de autoridades y personalidades como el director Luis García Berlanga. Sobre sendas estructuras cubicas de hormigón se levantan dos grandes láminas de hierro a modo de pieles curtidas que esperan ser cosidas por la diestras manos de las aparadoras, quienes confieren una calidad excepcional al calzado de Elda.
MONUMENTO A LA FAMILIA ZAPATERA
Realizado por José Francisco Maestre Pérez, “Francho”, en 2005 y situado junto al Museo del Calzado, consta de una gran peana sobre la que se levanta la escultura que alcanza los 2,5m de altura y un peso de 850kg. El conjunto representa a una familia que observa con atención el trabajo manual del padre, quien golpea con su martillo los clavos de una horma.